El sector sanitario se ve sometido a una presión cada vez mayor para mejorar el cumplimiento de la medicación con el fin de mejorar los resultados y reducir los gastos sanitarios, ya que el incumplimiento provoca un número considerable de muertes y costes adicionales cada año solo en Estados Unidos. Además, la gestión de los regímenes de medicación se ha vuelto más difícil para los adultos con diversas enfermedades crónicas que requieren sistemas avanzados de seguimiento y gestión de la atención.
Navegar por el ámbito de las soluciones sanitarias implica cumplir con normas reglamentarias, como la adhesión a las regulaciones de la HIPAA y el seguimiento de los protocolos de la FDA para aplicaciones médicas móviles, al tiempo que se integra a la perfección con los sistemas de información sanitaria establecidos. El sistema debe adaptarse a personas con distintos niveles de familiaridad con la tecnología y cumplir con las directrices de accesibilidad descritas en la Ley de Estadounidenses con Discapacidades. Además, debe ser compatible con diversas capacidades y adaptarse a distintos contextos culturales.
Obstáculos en la gestión de la medicación Los profesionales sanitarios se enfrentaban a obstáculos a lo largo de todo el proceso de gestión de la medicación. Las partes interesadas del sector sanitario se enfrentaban a dificultades en la gestión de la medicación a lo largo de todo el proceso de tratamiento de los pacientes.
- •Era habitual que los pacientes tuvieran dificultades para reconocer los medicamentos debido a los cambios en el aspecto de las pastillas provocados por los fabricantes o las formulaciones.
- •Identificar los medicamentos se convirtió en un reto para los pacientes cuando las pastillas sufrieron alteraciones en su aspecto debido a cambios en los fabricantes o las formulaciones.
- •El seguimiento de la adherencia de los pacientes se basaba principalmente en métodos susceptibles de error.
- •El seguimiento de la adherencia de los pacientes dependía en su mayor parte de técnicas propensas a imprecisiones.
- •La monitorización de los efectos secundarios solía realizarse de forma reactiva durante las citas programadas, en lugar de llevarse a cabo en tiempo real.
- •El seguimiento de los efectos secundarios solía realizarse de forma reactiva durante las citas programadas, en lugar de hacerlo de forma instantánea durante el curso del tratamiento. Las barreras de comunicación entre los pacientes y los profesionales sanitarios han provocado retrasos a la hora de abordar los problemas relacionados con la medicación. Ajustar las dosis o responder rápidamente a las reacciones adversas. Los cuidadores han tenido dificultades para comprender los comportamientos de los pacientes con respecto a la medicación, lo que ha provocado problemas de coordinación, especialmente en el caso de las personas mayores o con deterioro cognitivo. Los profesionales sanitarios suelen trabajar con información incompleta sobre la adherencia de los pacientes y sus experiencias con los efectos secundarios en el tiempo transcurrido entre citas.
Retos de integración del sistema Los usuarios se veían obligados a manejar varias aplicaciones debido a la dispersión de las herramientas, con interfaces y formatos de datos diferentes, además de métodos de autenticación únicos para cada aplicación que utilizaban para gestionar tareas o realizar un seguimiento de la información en el ámbito sanitario, lo que dificultaba el seguimiento exhaustivo del historial de medicación y la transición fluida entre proveedores o sistemas sanitarios.
En zonas con acceso variable a Internet, la compatibilidad entre dispositivos Android e iOS era un obstáculo que había que superar, junto con la integración segura con los sistemas sanitarios heredados mediante protocolos de integración que cumplieran con normativas como los registros de auditoría y el cifrado de datos, al tiempo que se garantizaba el control del acceso de los usuarios y se mantenían los estándares de experiencia del usuario.